Gestiona los pagos de tu
proyecto de manera sencilla y
segura utilizando los enlaces
a continuación:

M

Renta pasiva sin abrir un restaurante: el modelo Piso G explicado por quienes lo conocen

La idea de recibir ingresos sin depender del trabajo diario suena bien en teoría. En la práctica colombiana, la renta pasiva ha significado históricamente una de dos cosas: comprar un apartamento y lidiar con arrendatarios, o poner la plata en un CDT y esperar a que el banco haga lo suyo. Piso G —la Terraza Gastro-Bar y afines que Coldecon diseñó dentro del proyecto Attrio en Cerritos— propone una tercera vía que merece análisis serio.

Qué es Piso G (y qué no es)

Piso G ocupa el nivel base del edificio Attrio, sobre la vía Cerritos-Pereira. Son 1.984 m² construidos distribuidos en 31 unidades inmobiliarias con áreas desde 23 m² hasta 145 m², diseñadas para gastronomía y afines (gastrobares, restaurantes, heladerías, cafés de especialidad). El concepto es una terraza gastronómica de alta gama operada de forma centralizada por un operador comercial autorizado.

Dr. Felipe Arias, economista urbano, hace una distinción que considera fundamental: «Piso G no es un fondo de inversión. No es una fiducia. No es un esquema de participación colectiva abstracta. Es propiedad inmobiliaria con escritura pública y matrícula inmobiliaria individual registrada en el certificado de tradición y libertad. Esa diferencia legal importa: adquieres dominio pleno sobre un activo físico, no una promesa de rendimiento sobre un papel».

 Lo que hace diferente a Piso G del local comercial convencional es la separación entre propiedad y operación. El inversionista compra, escritura y es dueño. Un operador especializado selecciona marcas de alto estándar, administra contratos, ejecuta el recaudo, gestiona el mantenimiento y vela por los criterios de calidad del ecosistema gastronómico. Las utilidades netas se distribuyen entre los propietarios proporcionalmente a su participación en metros cuadrados.

Un punto que el Dr. Arias enfatiza: «La participación del inversionista es estrictamente económica, no operativa. No puedes usar, explotar ni arrendar el local para un negocio propio. Tampoco seleccionas tus arrendatarios. Eso puede sonar restrictivo, pero es precisamente lo que garantiza la coherencia del ecosistema y la calidad que valoriza tu activo».

Los números del Piso G

Antes de explicar cómo funciona, los datos duros que todo inversionista necesita evaluar:

  • Área total construida: 1.984 m²
  • Cantidad de unidades: 31 locales comerciales
  • Rango de áreas: desde 23 m² hasta 145 m²
  • Precios desde: $357.000.000 COP
  • Uso: Gastronomía y afines (Terraza Gastro-Bar)
  • Infraestructura: 5 ascensores comunes + 1 de servicio, 2 escaleras eléctricas + 2 de emergencia, 2 baterías de baños H+M
  • Ubicación: Nivel base del edificio Attrio, sobre la vía Cerritos-Pereira

Cómo funciona el modelo, paso a paso

Carolina Restrepo lo explica como lo hace con sus clientes: «El proceso tiene tres momentos claros».

 

Primero, adquieres tu local como cualquier propiedad. Eliges una de las 31 unidades disponibles, pagas el valor acordado y firmas escritura pública ante notario. El local queda registrado con matrícula inmobiliaria individual a tu nombre. Es tu activo, punto. Carolina aclara: «No hay intermediarios financieros, no hay administradores fiduciarios. Es una compraventa estándar de finca raíz».

 

Segundo, el operador comercial autorizado asume la gestión integral. Selección de arrendatarios de alto estándar, administración de contratos, recaudo, mantenimiento, ejecución de la operación comercial bajo criterios de calidad y posicionamiento de marca. «Tú no contratas a nadie, no negocias con proveedores, no te levantas a las cinco de la mañana a recibir insumos. El operador se encarga de todo, apoyándose en un manual estructurado de selección y un manual de vitrinismo que mantiene la coherencia visual del espacio», añade Carolina.

 

Tercero, recibes tu participación en las utilidades. Todos los locales se integran a una bolsa común de operación. Las utilidades netas generadas por el Piso G se consolidan y se distribuyen entre los propietarios de manera proporcional a los metros cuadrados que poseen. Esto mitiga el riesgo de vacancia individual: si un local específico cambia de marca, tu ingreso no se ve afectado de forma directa.

Qué se descuenta antes de recibir tu rentabilidad

Andrés Mejía, inversionista que ha evaluado el modelo a fondo, destaca algo que muchos prospectos no preguntan: «Uno de los aspectos que más valoro del modelo es la transparencia en la estructura de costos. Antes de distribuir utilidades, la bolsa común cubre los gastos operativos aprobados en el Presupuesto Anual por el Consejo Directivo del módulo».

Los descuentos operativos centralizados incluyen: seguros obligatorios de los locales, gastos de administración del operador comercial, honorarios del auditor externo, obligaciones financieras del modelo, aportes al Fondo de Amortización de Riesgos de la Actividad (F.A.R.A.) —un escudo financiero para contingencias— y el mantenimiento integral (limpieza, adecuaciones menores, reparaciones operativas). Solo después de cubrir estos rubros se reparte la utilidad neta proporcionalmente.

 

Por su parte, como propietario directo debes asumir de tu bolsillo el Impuesto Predial, las contribuciones de valorización y cualquier gasto extraordinario aprobado por el Consejo Directivo.

 

«Coldecon no publica rendimientos garantizados, y me parece correcto», agrega Andrés. «La ley colombiana no lo permite porque los ingresos dependen de variables de mercado. Lo que sí puedo evaluar como inversionista es la ubicación —Cerritos, sobre la vía principal, a 7 minutos del aeropuerto con 7.2 millones de pasajeros en tres años [1]—, el tráfico interno del edificio —68 apartasuites más 26 oficinas generando demanda constante— y la trayectoria de la constructora: 42 años, más de 1.500 inmuebles entregados. Esos tres factores dan confianza en la sostenibilidad del negocio».

Blindaje jurídico: cómo se protege tu inversión

El Dr. Felipe Arias analiza la arquitectura legal del modelo, un aspecto que diferencia a Piso G de esquemas informales de renta compartida:

«Todo el modelo de operación colectiva está incorporado formalmente en el Reglamento de Propiedad Horizontal (RPH), lo que garantiza su obligatoriedad y continuidad a largo plazo. No depende de la buena voluntad de las partes: es una obligación legal vinculante».

Las garantías para el inversionista son concretas: contratos claros y manuales operativos precisos, la vigilancia de un auditor externo independiente y participación con voz y voto dentro del Consejo Directivo del módulo. «Si el operador presenta mala gestión, incumple estándares o permite marcas que deterioran el posicionamiento, los propietarios pueden solicitar la terminación anticipada de su contrato mediante mayoría calificada en el Consejo», explica el Dr. Arias.

 

El modelo también incluye filtros legales y reputacionales para impedir el ingreso de personas investigadas por delitos penales como dueños de locales, y protocolos claros ante escenarios extremos. En caso de fuerza mayor (incendio, terremoto o colapso estructural), la operación se suspende sin considerarse incumplimiento. Los inversionistas tienen 180 días para iniciar la reconstrucción con apoyo de los seguros, y el operador mantiene el derecho preferente para retomar funciones.

Piso G vs. las alternativas: comparación directa

  1. CDT bancario. Un CDT ofrece entre 4% y 7% anual en 2026 [2]. Es seguro y líquido, pero no genera un activo físico. Al vencer, tienes tu dinero de vuelta sin nada más. Piso G genera utilidades periódicas y te deja un inmueble escriturado que puede valorizarse con el tiempo.

 

  1. Local comercial tradicional. El Dr. Felipe Arias señala una diferencia estructural: «En un local comercial tradicional, el propietario busca arrendatario, negocia contrato, gestiona la relación con el inquilino y absorbe los meses de vacancia entre contratos. En Piso G, el operador se encarga de todo, incluido el recaudo y la gestión de cartera si un arrendatario no paga. Esa morosidad no es carga directa para el propietario».

 

  1. Apartamento de inversión. Andrés Mejía compara desde su experiencia: «Tengo apartamentos en arriendo en Pereira. Funcionan, pero requieren atención: reparaciones, rotación de inquilinos, negociación de cánones. Piso G delega absolutamente toda la gestión. Para alguien que no vive en Pereira —o que simplemente no quiere ocuparse—, la diferencia práctica es enorme».

Propiedad, herencia y libertad de venta

Tu local en Piso G hace parte de tu patrimonio. En caso de fallecimiento, entra en sucesión: el heredero se convierte automáticamente en propietario, se adhiere al modelo de operación y comienza a recibir los ingresos proporcionales.

También tienes total libertad de enajenación. Puedes vender tu unidad en cualquier momento. La única condición: el nuevo comprador debe aceptar la cesión de derechos y las condiciones operativas vigentes. Lo que no puedes hacer es «retirarte del modelo» sin vender, porque el Piso G opera de manera colectiva y obligatoria. Carolina Restrepo aclara: «Eso protege a todos los propietarios. El modelo no se fragmenta ni pierde coherencia por decisiones individuales».

Por qué la ubicación no es un detalle menor

El éxito de un negocio gastronómico depende del tráfico. Carolina Restrepo lo resume: «Puedes tener el mejor chef del mundo, pero si nadie pasa por tu puerta, no hay negocio».

 

Piso G está en el edificio Attrio, sobre la vía Cerritos-Pereira, una de las más transitadas del occidente de la ciudad. El Aeropuerto Matecaña —a 7 minutos— movió 7.2 millones de pasajeros en los últimos tres años con crecimiento sostenido [1]. Los otros usos del edificio (68 apartasuites, 26 oficinas, locales comerciales de planta baja) generan un flujo interno constante que alimenta directamente la demanda del ecosistema gastronómico.

 

El Dr. Felipe Arias contextualiza: «El corredor gastronómico de Cerritos ha crecido más del 30% en establecimientos de categoría media-alta entre 2019 y 2024 [3]. Eso no es casualidad: responde a una demanda real de ejecutivos, turistas y residentes de alto poder adquisitivo que viven o transitan por la zona. Pereira se ha consolidado como uno de los polos de desarrollo más dinámicos del Eje Cafetero, y Cerritos destaca como el sector de mayor proyección comercial y valorización».

Para quién tiene sentido Piso G

Carolina Restrepo identifica tres perfiles recurrentes entre sus clientes interesados:

 

«Primero, el inversionista que quiere diversificar con un activo real pero no tiene tiempo para administrar. Segundo, el colombiano en el exterior que quiere mantener patrimonio productivo en Colombia sin estar presente —y que además podría beneficiarse del arraigo patrimonial para procesos migratorios—. Y tercero, el profesional o empresario que entiende el sector gastronómico pero no quiere la complejidad de abrir su propio restaurante».

 

Andrés Mejía cierra con una reflexión: «Invertir bien a veces significa pagar por la simplicidad de un modelo bien diseñado. Piso G no es para todo el mundo, pero para el perfil correcto —con unidades desde $357 millones COP y áreas desde 23 m²—, es difícil encontrar algo comparable en Pereira. La combinación de propiedad real, operación delegada, bolsa común y blindaje jurídico no existe en otro proyecto del Eje Cafetero».

 

Fuentes consultadas:

  •  [1] Aeronáutica Civil de Colombia — Estadísticas de tráfico Aeropuerto Matecaña 2023-2025. aerocivil.gov.co
  • [2] Superintendencia Financiera de Colombia — Tasas de captación CDT 2026. superfinanciera.gov.co
  • [3] Acodrés — Informe del sector gastronómico 2025. acodres.com.co
  • [4] DANE — Encuesta Anual de Comercio y Servicios 2024. dane.gov.co
  • [5] CAMACOL — Informe mercado locales comerciales Colombia 2025
  • [6] Documentos internos Coldecon: Checklist Piso G (abril 2026), Brochure inversión Piso G (marzo 2026)
WhatsApp